Día Mundial del Linfoma: una oportunidad para cuidar nuestro sistema inmunitario

El sistema linfático forma parte esencial del sistema inmunitario que ayuda al cuerpo a combatir las infecciones y las enfermedades. Está conformado por tejidos y órganos que producen, almacenan y transportan los glóbulos blancos: la médula ósea, el bazo, el timo, los ganglios y los vasos linfáticos que se ramifican por todo el organismo1.

Cuando el cáncer se inicia en el sistema linfático se denomina linfoma, lo cual significa que ha habido un crecimiento anormal de las células y se ha generado un tumor. Con el objetivo de difundir información y concientizar sobre esta enfermedad, cada 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Linfoma, al que se adhiere Bristol‐Myers Squibb.

Causas y tipos

Si bien se desconoce la causa primaria de aparición del linfoma, se sabe que aquellas personas con un déficit en la inmunidad (ya sea congénito o adquirido a través de enfermedades como el HIV o por ser pacientes receptores de un trasplante de órgano) tienen un mayor riesgo de sufrir este tipo de cáncer2.

En lo que refiere a su clasificación, existen dos tipos generales de linfoma, que pueden presentarse tanto en niños como en adultos y que se diferencian en las características de sus células, su comportamiento, forma de propagación y respuesta ante el tratamiento:

El linfoma de Hodgkin (también conocido como enfermedad de Hodgkin) debe su nombre al Dr. Thomas Hodgkin, el primero en identificarlo. Si bien existen diversos subtipos, se caracteriza por la presencia de células denominadas Reed‐Sternberg que, en apariencia, son células mucho más grandes que los linfocitos normales3. Gracias a los avances en el tratamiento de esta enfermedad, las tasas de supervivencia han mejorado en las últimas décadas: un 90% al año, 85% a los 5 años y 80% a los 10 años del diagnóstico4.

 El linfoma no Hodgkin (LNH) se clasifica en más de 30 subtipos diferentes, dependiendo la velocidad de crecimiento del tumor. Se considera “indolente o de bajo grado” cuando las células tumorales se dividen y multiplican de forma lenta, por lo que el paciente puede vivir muchos años con la enfermedad; mientras que si se trata de un tumor “agresivo o de alto grado” las células se dividen y multiplican rápidamente, por lo que se precisa un tratamiento agresivo5. En los países occidentales, los linfomas T periféricos representan el 12 al 15% del total de los linfomas no Hodgkin, siendo su frecuencia algo mayor en Asia y ciertos países de centro y Sudamérica6.

Notas:

1 National Cancer Institute, “Lymphatic system”, disponible en: http://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionario?cdrid=45764

2 Linfomas Argentina, “Qué es un linfoma”, disponible en: http://www.linfomasargentina.org/que_es_un_linfoma.php

3 American Cancer Society, “¿Qué es la enfermedad de Hodgkin?”, disponible en: http://www.cancer.org/espanol/cancer/enfermedaddehodgkin/guiadetallada/enfermedad-de‐hodgkin‐what‐iswhat‐is‐hodgkin‐disease

4 Guías Hematologicas Argentinas, “Linfomas Hodgkin”, disponible en: http://sah.org.ar/docs/Guia‐Completa‐2015.pdf

5 Linfomas Argentina, “Tipos de linfoma”, disponible en: http://www.linfomasargentina.org/linfomas_tipos.php

6 Guías Hematologicas Argentinas, “Linfomas No Hodgkin”, disponible en: http://sah.org.ar/docs/Guia‐Completa‐2015.pdf